Complicaciones de los ojos

Quizá haya oído que la diabetes causa problemas de los ojos que pueden resultar en ceguera. Las personas con diabetes, de hecho, tienen un riesgo más alto de ceguera que las personas que no tienen diabetes. Sin embargo, la mayoría de las personas con diabetes no llegan a tener complicaciones serias en los ojos.

Con exámenes regulares, puede evitar que los problemas se vuelvan serios. Además, si surge un problema más grave, hay tratamientos que con frecuencia son eficaces si los inicia de inmediato.

Cómo funcionan los ojos

Entender el funcionamiento de los ojos ayuda a comprender lo que sucede cuando hay trastornos en estos órganos. El ojo es una esfera cubierta por una membrana exterior dura. La cubierta frontal es clara y curva. Esta parte curva es la córnea, que concentra la luz y a la vez protege el ojo.

Después de que la luz pasa por la córnea, llega a un espacio llamado la cámara anterior (que está llena de un líquido protector llamado humor acuoso), entra por la pupila (que es un agujero en el iris, la parte del ojo con color) y luego pasa por el lente que enfoca más la imagen. Finalmente, la luz pasa por otra cámara llena de líquido en el centro del ojo (el humor vítreo) y llega a la parte posterior del ojo, la retina.

La retina registra las imágenes que se enfocan en ella y las convierte en señales eléctricas, el nervio óptico las trasmite al cerebro, que las recibe y descifra.

Una parte de la retina se especializa en ver detalles. Esta parte pequeñísima para visión muy detallada se llama mácula. Los vasos sanguíneos en la retina y detrás de ella irrigan la mácula.

Glaucoma

Las personas con diabetes son 40% más propensas a tener glaucoma que las personas sin diabetes. Cuanto más tiempo la persona haya tenido diabetes, más común el glaucoma. El riesgo también aumenta con la edad.

El glaucoma ocurre cuando aumenta la presión en el ojo. En la mayoría de los casos, la presión causa que el humor acuoso drene más lentamente, de manera que se acumula en la cámara anterior. La presión aplasta los vasos sanguíneos que llevan sangre a la retina y el nervio óptico. Se pierde la visión gradualmente porque se daña la retina y el nervio.

Hay varios tratamientos para el glaucoma. Algunos usan medicamentos para reducir la presión en el ojo, mientras que otros requieren cirugía.

Cataratas

Muchas personas sin diabetes tienen cataratas, pero esta afección de los ojos es 60% más común entre las personas con diabetes. Además, las cataratas tienden a afectar a las personas con diabetes a menor edad y a avanzar más rápido. Con cataratas, el lente claro del ojo se nubla, bloqueando la luz.

Para con un caso leve de cataratas, es posible que deba ponerse gafas de sol con más frecuencia y usar gafas con lentes antirreflejo. En el caso de cataratas que interfieren mucho con la visión, los médicos generalmente extraen el lente del ojo. A veces al paciente le trasplantan un nuevo lente. En las personas con diabetes, la retinopatía puede empeorar después de extraer el lente y pueden tener glaucoma.

Retinopatía

Retinopatía diabética es un término general para todos los trastornos de la retina causados por la diabetes. Hay dos tipos principales de retinopatía: no proliferativa y proliferativa.

Retinopatía no proliferativa

Con la retinopatía no proliferativa, el tipo más común de retinopatía, los vasos capilares en la parte trasera del ojo se hinchan y forman bolsas. La retinopatía no proliferativa puede tener tres etapas (leve, moderada y severa), a medida que se obstruyen más y más vasos sanguíneos.

Edema macular

A pesar de que la retinopatía por lo general no causa pérdida de visión en esta etapa, las paredes capilares pueden perder la capacidad de controlar el flujo de sustancias entre la sangre y la retina. Puede haber fugas de líquido a la parte del ojo donde ocurre el enfoque, la mácula. Cuando la mácula se hincha con líquido, una afección llamada edema macular, la visión se vuelve borrosa y se puede perder del todo. Si bien la retinopatía no proliferativa generalmente no requiere tratamiento, es necesario tratar el edema macular, pero afortunadamente, el tratamiento generalmente logra detener y a veces revertir la pérdida de la visión.

Retinopatía proliferativa

En ciertas personas, después de varios años, la retinopatía avanza y se convierte en un tipo más serio, llamado retinopatía proliferativa. Con este tipo, hay tanto daño a los vasos sanguíneos que estos se cierran. En respuesta, comienzan a crecer nuevos vasos sanguíneos en la retina. Estos nuevos vasos son débiles y pueden tener fugas de sangre, lo que bloquea la visión y se denomina hemorragia vítrea. Los nuevos vasos sanguíneos también pueden causar cicatrices. Cuando las cicatrices se encogen, pueden distorsionar la retina o jalarla fuera de lugar, un trastorno llamado desprendimiento de retina.

¿Cuál es el tratamiento?

Se han alcanzado enormes logros en el tratamiento de la retinopatía diabética. En la mayoría de las personas se puede prevenir la ceguera con tratamientos como fotocoagulación dispersa y focal, como también vitrectomía. Cuanto antes se diagnostique la retinopatía, mayor la probabilidad de que dichos tratamientos sean exitosos. Se obtienen los mejores resultados cuando la visión todavía es normal.

En la fotocoagulación, el médico especialista en ojos realiza quemaduras diminutas en la retina con un láser especial. Estas quemaduras sellan los vasos sanguíneos e impiden que crezcan y tengan fugas de sangre.

En la fotocoagulación dispersa, (también llamada fotocoagulación panretiniana), el especialista en ojos quema cientos de puntos en patrón uniforme en dos o más ocasiones. La fotocoagulación dispersa reduce el riesgo de ceguera debida a hemorragia vítrea o desprendimiento de la retina, pero solo surte efecto antes de que el sangrado o desprendimiento estén muy avanzados. Este tratamiento también se usa para ciertos tipos de glaucoma.

Los efectos secundarios de la fotocoagulación dispersa por lo general son menores. Incluyen varios días de visión borrosa después de cada tratamiento y posible pérdida de la visión lateral (periférica).

En la fotocoagulación focal, el especialista en ojos dirige el rayo láser precisamente a los vasos sanguíneos con fuga en la mácula. Este procedimiento no cura la visión borrosa que causa el edema macular, pero impide que empeore.

Cuando ya se ha desprendido la retina o se ha fugado mucha sangre al ojo, la fotocoagulación ya no es beneficiosa. La siguiente opción es la vitrectomía, una operación para eliminar el tejido cicatrizal y el líquido turbio dentro del ojo. Cuanto antes se haga la intervención, mayor la probabilidad de que sea exitosa. Cuando el objetivo de la operación es quitar la sangre del ojo, por lo general surte efecto. Volver a adherir la retina al ojo es mucho más difícil y solo se logra en aproximadamente la mitad de los casos.

Hay dos tipos de tratamiento para el edema macular: tratamiento con láser focal para disminuir la fuga de líquido y medicamentos que se pueden inyectar en el ojo para retrasar el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos y reducir las fugas de líquido a la mácula.

¿Corro peligro de tener retinopatía?

Varios factores influyen en la retinopatía:

  • control de la glucosa en la sangre 
  • presión arterial
  • tiempo que ha tenido diabetes
  • factores genéticos

Mientras más tiempo haya tenido diabetes, mayor la probabilidad de tener retinopatía. Casi todas las personas con diabetes tipo 1 a fin de cuentas tienen retinopatía no proliferativa. La mayoría de las personas con diabetes tipo 2 también la padecen. Pero es mucho menos común la retinopatía proliferativa que puede causar ceguera.

Las personas que mantienen un nivel de glucosa en la sangre que se aproxima al normal son menos propensas a la retinopatía o tienen casos más leves.

Puede producirse daño severo a la retina antes de que usted note un cambio en la visión. La mayoría de las personas con retinopatía no proliferativa no presentan síntomas. Incluso con retinopatía proliferativa, el tipo más peligroso, hay casos en que las personas no tienen síntomas hasta que es demasiado tarde para el tratamiento. Por ese motivo, debe hacer que un especialista en ojos se los examine periódicamente.

  • La última revisión: December 6, 2013
  • última edición: January 3, 2014