Negación

La negación es esa voz interior que repite: "A mí no". La mayoría de las personas pasan por un período de negación cuando acaban de recibir el diagnóstico. "No lo puedo creer. Debe haber algún error," dicen.

Esa primera reacción no es el verdadero problema. De hecho, es tan común que algunos médicos creen que es parte del proceso de aceptar el diagnóstico.

El problema viene cuando el paciente sigue negándose a aceptar que tiene diabetes. La negación a largo plazo le impide aprender lo que necesita para mantenerse saludable.

¿Por qué negarlo?

A veces la negación tiene un propósito. Es una manera de enfrentar las malas noticias. Puede evitar que se sienta abrumado y deprimido. Le permite aceptar las noticias poco a poco, cuando está listo.

Pero la negación puede volver en el futuro porque parece más fácil. Negar que la diabetes es una enfermedad seria puede hacer que evite cuidarse. Es una barrera para reconocer que la diabetes es una enfermedad crónica, para toda la vida, que sin tratamiento, puede tener complicaciones. La negación también permite que sus familiares y amigos actúen como que "no pasa nada".

Los médicos que no son especialistas en el cuidado de la diabetes pueden fomentar la negación. Quizá hablen de un "leve" caso de diabetes o digan que usted tiene "un poquito de azúcar" en la sangre. Por más que tengan las mejores intenciones, estas frases envían el mensaje equivocado. Lo que usted oye es, "No se preocupe. La diabetes que tiene no es suficientemente grave como para hacerle daño".

Indicios de negación

Con la negación se usan varias frases típicas. Si nota que las piensa o dice, está evitando algún aspecto del cuidado de la diabetes.

  • Un mordisco no le hace daño a nadie.
  • Esta llaga se curará sola.
  • Iré al médico en otro momento.
  • No tengo tiempo para hacerlo.
  • Tengo un caso leve de diabetes. Solo tengo que tomar pastillas; no tengo que ponerme inyecciones.

Peligros escondidos

Ya que la negación puede afectar cualquier aspecto del cuidado propio de la diabetes, puede ser peligrosa. Cualquier tipo de negación sabotea su atención médica.

No hacerse pruebas

Medirse la glucosa en la sangre con regularidad puede ser una molestia. Quizá decida que puede determinar su nivel de glucosa según cómo se siente. Pero un medidor es mucho mejor que su intuición para detectar glucosa.

Abandonar su plan de comidas

Es difícil cambiar sus hábitos alimenticios y tomar decisiones sobre alimentos. Cuando su médico le indicó que consulte con un dietista, que siga un plan de comidas y cambie sus hábitos alimentarios, quizá usted pensó que:

  • Consultar con un dietista acreditado es demasiado caro.
  • No puede pedirle a su familia que coma diferente. No quiere comer solo ni preparar dos comidas diferentes.
  • No hay dónde comprar alimentos saludables en su trabajo.
  • Se le hace muy difícil traer su almuerzo.

Comer bien no tiene que ser tan difícil como cree. Un dietista puede ayudarlo a hacer un plan que satisfaga sus necesidades personales.

Olvidarse de los pies

Sabe que debe revisarse los pies a diario, pero esto toma demasiado tiempo. O se olvida de hacerlo. O tiene limitación de movimientos y se le hace muy difícil. Lavarse y revisarse los pies todos los días para detectar indicios de problemas es esencial para evitar lesiones graves. Ese es el caso, independientemente del tipo de diabetes que tiene.

Fumar

Quizá se diga, "Solo fumo un poquito". Tal vez diga que fumar hace que no coma demasiado. "Si dejo de hacerlo, voy a aumentar de peso". El tabaquismo y la diabetes son un dúo mortal. Fumar aumenta el riesgo de complicaciones. Dejar de fumar es uno de los mejores pasos que puede dar por su salud.

  • La última revisión: April 30, 2014
  • última edición: April 30, 2014

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